El 11 de Junio de 2010 es una fecha que pasará a la historia, sin lugar a dudas, y no por ser el día inaugural del Mundial de Fútbol en Sudáfrica, si no por el extraño caso de un joven que se había levantado, después de que los médicos le daban por fallecido, a causa de una fuerte infección. Sucedió en un pequeño hospital de Puerto Elizabeth, donde el muchacho tras levantarse de la camilla donde había expirado, atacó a un par de enfermeros que trataban de ayudarle. Ambos sufrieron mordeduras y arañazos por parte del joven, y nada más grave llegó a ocurrir, ya que un miembro de seguridad intervino para reducir al muchacho, el cual murió después de recibir 6 disparos, dos de ellos en la cabeza.
El gobierno sudafricano, intentó restarle importancia y calmar a la población, y a los miles de turistas que allí se encontraban, afirmando que se trataba de un caso aislado. Pero el problema se les escapó de las manos, y pronto los casos de aquella extraña infección comenzaron a dispararse, no solo en aquella ciudad, si no en otras muchas de todo el país. En pocas horas, Sudáfrica se declaró en estado de alerta, cancelando todos los eventos deportivos, y obligando a todos los turistas a regresar a sus países.
En pocos días, el pánico empezó a apoderarse de medio mundo. Surgieron brotes del supuesto virus en mas de 45 países. Estados Unidos, uno de los afectados, envió un comunicado oficial, a través de la televisión, informando del cierre de sus fronteras, así como el acceso por mar y aire al territorio estadounidense, además de la retirada inmediata de todas sus tropas desplegadas a lo largo y ancho del globo, para evitar así la propagación del virus, al que ellos llamaban R.V. (Reanimation Virus). Pronto otros países adoptaron las mismas medidas, incluso los miembros de la Unión Europea cerraron fronteras entre sí; pero ya era demasiado tarde. En la televisión continuaban con noticias sobre nuevos brotes en todo el mundo, cada vez más frecuentes y numerosos. Los reanimados atacaban al resto de la población, intentando devorar a la gente, provocando brutales mutilaciones y graves daños a los habitantes de todo el planeta.
En Internet aparecen numerosas teorías sobre el origen del virus (desde experimentos secretos de algún gobierno, pasando por una especie de castigo divino, hasta una invasión extraterrestre) así como miles de declaraciones que aseguraban haber visto de cerca a alguna de esas criaturas, incluso de haber sido atacados. También era numerosas las teorías sobre que eran exactamente aquellos seres, que en otro momento habían sido personas. El siguiente paso de los gobiernos fue declarar la Ley Marcial, intentado así detener el contagio entre la población. Pero algo no funcionaba, aquellos muertos vivientes que caminaban torpemente mientras emitían unos gemidos de ultratumba, avanzaban sin hacer caso a los gritos de los militares, incluso seguían caminando a pesar de recibir disparos. No parecían temer a nada ni nadie, y su insaciable apetito por los seres vivos, los convertían en una seria amenaza para toda la humanidad. Se han establecido una serie de “Zonas Seguras” en ciudades de todo el mundo, protegidas por el ejercito, donde la población dispone de provisiones y un lugar para resguardarse.
Apenas han pasado un par de semanas desde el primer caso, y esta pandemia ya amenaza con extinguir a la raza humana.