Este breve repaso por las primeras armas de fuego puede ser útil para las partidas en ambientaciones fantásticas en las cuales algún pueblo determinado puede estar cobrando importancia gracias al descubrimiento de este tipo de armas. Y si prefieres las partidas históricas, podrás ambientas tus partidas en el Renacimiento, el Siglo de Oro, la época de los Piratas o de Los Mosqueteros, por ejemplo.
El proceso de cargar las armas que a continuación explicaremos es lento y costoso. Primero de todo, se introducía por el cañón (pues todas eran armas de avancarga, es decir, se cargaban por el cañón) una cantidad de pólvora respetable (entre 80 y 125 gramos) que inicialmente, durante los ss. XIV-XV, se echaba a ojo, pero que luego, en el s. XVI y siguientes se utilizaban cartuchos con las cargas justas de pólvora ya medidas.
A continuación se metía un taco de tela, estopa o algún material blando, seguido de la bala de plomo, a menudo esférica y de muy fácil fabricación. Dado que todas las armas de fuego eran creaciones artesanales, cada propietario de una tenía que fabricarse a menudo sus propias balas para que se ajustaran perfectamente al cañón de su arma. Una vez introducida la bala, se apretaba la pólvora, el taco y la bala con una vara larga llamada baqueta.
Después se introducía un poco de pólvora de buena calidad en la cazoleta del arma para que la encendiera el percutor y hiciera estallar la carga de pólvora en el cañón, propulsando la bala a gran velocidad.
El resultado es una nube espesa y grasienta, de color gris claro, muy visible y de ruido atronador. Además, todas estas armas tienen un retroceso considerable, capaz de derribar al propio tirador o dañarle el hombro si no coloca el arma de forma adecuada.
Los residuos del disparo eran importantes y tras cada disparo era conveniente limpiar el cañón del arma con un paño húmedo (utilizando la misma baqueta de carga como ayuda) y tras cuatro o cinco disparos era absolutamente necesario limpiar el arma o las siguientes balas simplemente no entraban.
El arcabuz es la primera arma de fuego producida en masa. Aparecida muy a principios del s. XV en el centro de Europa, extendiéndose su uso hacia 1470. El arcabuz primitivo mide un metro de longitud y no pesa menos de siete kilos. En esencia, se compone de un tubo de acero bastante grueso engarzado en una culata de madera (normalmente de nogal) que permite dispararlo desde el hombro (y, por tanto, apuntar).
El método de disparo más primitivo del arcabuz es el de la mecha. Al accionar el gatillo, una mecha de combustión lenta (unas tres horas) bajaba y prendía fuego a la pólvora de la cazoleta, disparando el arma. La llave de mecha, como se la conoce, es la más frágil de todas y no funciona en casos de lluvia o incluso de niebla espesa. Además, el brillo de la mecha delata continuamente al tirador y siempre resulta peligroso llevar una mecha encendida cerca de pólvora. A cambio es muy barata de producir y muy fácil de reparar. Cualquiera que la haya visto funcionar aunque sólo sea una vez es capaz de reproducirla.
La bala de un arcabuz (de unos 30 gr de peso) sale del cañón a una velocidad de 300 m/s (aproximadamente, cuatro veces más que la flecha de un arco largo) y a una distancia de 50 metros es capaz de atravesar limpiamente una placa de acero de 3 mm (el grueso de la mayoría de armaduras de la época).
Pese a ser un arma tan terriblemente imprecisa, el arcabuz cosechó inmediatamente un éxito enorme en todas partes. Aunque el arco largo le superaba en alcance, era un arma mucho más ligera y que no requería mucho entrenamiento para su uso (una compañía de arcabuceros se podía formar en dos días). A la distancia normal de combate, unos cincuenta metros, ambas armas tenían el mismo poder de penetración. Su competidor más duro fue la ballesta, con un alcance, potencia y facilidad de uso parecidos, pero de menor precio y mayor cadencia de disparo. Pero el arcabuz era un arma superior gracias a las heridas que provocaba. Las flechas normalmente producían heridas limpias, si no se afectaba a un órgano de importancia el herido tenía bastante posibilidades de sobrevivir. En cambio, las balas del arcabuz se rompían al entrar en un medio denso como un cuerpo humano, provocando heridas mucho mayores que el diámetro de la misma bala. De acuerdo a los comentarios de la época, en un disparo que daba en el brazo se podían buscar fragmentos del proyectil por medio pecho. Estas heridas provocaban importantes hemorragias y se infectaban con mucha facilidad, con lo cual eran un desafío para la medicina renacentista que hasta principios del s. XVIII no aprendió a tratar las heridas de bala y hasta mediados s. XIX no supo tratarlas con efectividad.
El trabuco apareció a mediados del s. XVI pero vivió su época de esplendor durante el s. XVII, perdiendo gran parte de su influencia durante el s. XVIII a favor de la escopeta, excepto en algunos países como España.
El trabuco funciona del mismo modo que la escopeta, aunque es más corto y la reducida culata hacía más práctico dispararlo a la altura de la cadera y no a la del hombro, como la escopeta.
El rasgo más distintivo del trabuco es su boca acampanada, que facilita mucho la carga respecto a otras armas, muy especialmente en situaciones complicadas como encima de un caballo o de un barco. Además, aunque la mejor munición para el trabuco son las bolas de plomo, puede disparar casi cualquier munición, como clavos o piedras pequeñas, aunque esto compromete seriamente la resistencia del cañón y el arma puede estallar. Además, si las precisión del trabuco es escasa con munición adecuada, es casi imposible acertar con esta otra munición improvisada.
Por el tamaño, el precio y su potencia en distancias cortas, se convirtió en el arma de fuego favorita de los abordajes.
La escopeta es un arma de fuego larga de corto alcance que dispara una lluvia de perdigones, que son como pequeñas balas.
Las primera escopetas aparecieron a principios del s. XVI y eran de un solo cañón. En principio tenían poca potencia por lo que se utilizaron para la caza menor (aves, conejos), siendo armas de 1,20-1,50 m de longitud y unos 7 kilos de peso.
Hacia principios del s. XVII, se mejoró el sistema de propulsión de los perdigones y el cañón se aligeró y acortó hasta algo más de su metro. Su pequeño tamaño comparado con los arcabuces y los mosquetes de la época las convirtió en las preferidas de las tropas de caballería, que podían llevarla en la silla de montar y que apreciaban sus efectos a corta distancia. A finales s. XVIII la fabricación de las escopetas nuevamente mejoró y fue posible encontrar armas de dos cañones (uno al lado del otro), aunque siempre por encargo y a precios prohibitivos. Este tipo de escopetas de dos cañones no se popularizo hasta el primer tercio del s. XIX.
La munición de las escopetas es especial: los perdigones se expanden más cuanto mayor es la distancia que recorren, impactando sobre zonas más amplias. Pero al mismo tiempo, como los perdigones son muy poco aerodinámicos, pierden su velocidad y capacidad de penetración muy deprisa. Las escopetas primitivas disparaban entre 8 y 12 perdigones de plomo de gran tamaño que causaban heridas traumáticas a poca distancia.
Hacia 1615, cuando la producción de pistolas fue habitual, aparecieron, por encargo y a precios como mínimo el triple del normal, las pistolas de varios cañones, entre tres y cinco. Su origen era inglés y se usaban especialmente en la Marina, aunque sólo en los barcos más grandes. Por motivos de su utilidad práctica, se la acabó conociendo en inglés como “pistola anti motines”.
Todos los cañones dependen de un único gatillo, por lo cual si los tres cañones están montados, se pueden descargar los tres en un único turno o ir alternando las llaves en turnos alternos.
Los pistoletes son, como se puede deducir de su nombre, pistolas de tamaño muy reducido que funcionaban con llaves de pedernal. Aparecieron hacia 1620 y se acostumbraban a hacer de ricos materiales, como la plata, a veces incluso con engarce de joyas, por lo que se convirtieron en valiosos objetos de decoración. Las damas de los ss. XVII y XVIII las llevaban como frívolos complementos de sus vestidos en determinadas fiestas.
Eran armas de calibre muy pequeño y poco funcionales, pero continuaban siendo peligrosas a corta distancia. Son, además, el único tipo de arma que una mujer podría llevar sin tener que esconder su condición. Además, su pequeño tamaño (unos 15-20 cm) las hace muy disimulables entre los ropajes.
Los primeros revólveres aparecieron hacia 1625. Eran armas muy raras, que se tenían que encargar a los mejores maestros armeros ya que su fabricación era extraordinariamente compleja.
Al contrario de las armas de disparo múltiple de la época, que confiaban en la presencia de varios cañones, este primitivo revólver de rueda tiene tres cámaras montadas en un tambor giratorio. Cuando se dispara un cañón, se gira el tambor con la mano y el siguiente cañón está listo para disparar.
El revólver es un arma de gran tamaño (unos 50 cm de longitud) y bastante incómoda de usar, por su peso y la necesidad de ir girando el tambor. Este tipo de pistola no mejoraría su diseño hasta el modelo Collier (1818, 5 disparos) y no se convertiría en un arma usual hasta 1830, con los revólveres de la marca Colt.
| Arma | Daño | Precisión | Alcance (m) | Cadencia | Notas |
|---|---|---|---|---|---|
| Bombarda de mano | - | - | - | - | - |
| Espingarda | - | - | - | - | - |
| Arcabuz de mecha | 1D10+5 | -3 | 20/40/80 | 5 turnos para recargar, dispara en el 6º | - |
| Mosquete de mecha | - | - | - | - | - |
| Arcabuz de rueda y de pedernal | - | - | - | - | - |
| Mosquete de rueda y de pedernal | - | - | - | - | - |
| Fusil | - | - | - | - | - |
| Trabuco | 1d10+8 hasta 5m 1d10+2 hasta 10m 1d6+2 hasta 15m | -2 | 5/10/15 | 3 turnos para racargar, dispara en el 4º | A partir de los 5m puede afectar a 2 blancos si están juntos, divide daño entre los 2. A partir de 10m puede acertar a 3 blancos. A los 15m a 4. El trabuco puede disparar casi cualquier cosa como munición, el arma necesitará reparación urgente tras 1d6 disparos. Con resultado 1, estalla el primer disparo, 1d6 de daños |
| Escopeta | 1d10+5 hasta 5m 1d10 hasta 15m 1d6 entre 15 y 25m Sin daño a más de 25m | -1 | 5/15/25 | 4 turnos para recargar, dispara en el 5º | A partir de los 15m puede afectar a 2 blancos si están juntos, dividie el daño entre 2. Las de 2 cañones pueden vaciar los 2 en un mismo turno o en turnos distintos. |
| Pistola de rueda y de pedernal | - | - | - | - | - |
| Pistola de tres o cinco bocas | 1D10 por cañón 1D8 de daño por cañón en armas de 5 bocas | -2 | 10/25/40 | 4 turnos para recargar, dispara en el 5º. | -4 a la precisión si se descargan varios cañones a la vez Si no se disparan todos los cañones a la vez, las llaves se tendrán que dejar sin preparar. Se tarda 1 turno en preparar la llave. |
| Pistolete | 1D8+1 | -2 | 5/10/15 | 4 turnos para recargar, dispara en el 5º | - |
| Carabina | - | - | - | - | - |
| Arcabuz de tres cañones | - | - | - | - | - |
| Daga pistola y Espada pistola | - | - | - | - | - |
| Mortero de mano | - | - | - | - | - |
| Pistola Ballesta | - | - | - | - | - |
| Pistola Diapasón | - | - | - | - | - |
| Pistola Hacha | - | - | - | - | - |
| Revólver | 1D10+2 | -1 | 20/30/50 | 1 turnos para girar el tambor, dispara en el 2º | 4 turnos para recargar cada cañón (12 en total). |