PARTE UNO, EL MUNDO
El clima y la morfología
Como hemos comentado en el prólogo, el mundo en el que transcurre EDAD DE PIEDRA, es un mundo sumido en una edad de hielo. Para ser más exacto estamos hablando de la última glaciación que conoció la humanidad y posiblemente una de las más duras. La capa de hielo se extiende desde el polo Norte y abarca todo el norte de Europa llegando sus ramificaciones a internarse profundamente en Centroeuropa. Este, es un periodo de contradicciones, ya que al mismo tiempo en que las poblaciones humanas se mantienen al borde de la extinción a causa del frio, este posibilita la migración a través de franjas de agua congeladas a multitud de puntos a los cuales era imposible llegar de otra forma, lo que da forma a muy distintas culturas y asentamientos humanos. Todo lo que no está cubierto por decenas de metros de hielo sufre igualmente los rigores del frío. La tierra está cubierta de forma casi constante por una capa de nieve, exceptuando pequeños periodos de tiempo en los cuales la temperatura se eleva de forma moderada. El paisaje por el que generalmente circularan los personajes jugadores está compuesto en su mayoría de frías estepas surcadas por gélidos vientos, oscuros bosques y paramos helados en los que nada nace, pocas cosas crecen y muchos encuentran su fin.
Flora y Fauna
La flora durante la época que nos atañe está muy limitada debido al duro clima, que mantenía la mayoría de las regiones en una situación de nieves perpetuas. Allí donde el invierno era menos intransigente, había predominantemente arbustos y vegetación de poco tamaño, así como tubérculos salvajes y pequeños árboles que ofrecían sus frutos a algún avispado recolector. Muchas de las plantas y frutos salvajes eran venenosas y potencialmente letales, por lo que el recolector ocasional tenía que tener mucho cuidado con lo que se llevaba a la boca. La mayoría de los bosques existentes de la época estaban constituidos por pinares y distintos tipos de coníferas y eran oscuros y poco halagüeños, muchos de ellos daban cobijo a criaturas que al humano medio le convenía evitar. La fauna, por lo contrario, gozaba de una gran variedad en todo el territorio de Centroeuropa. Entre los más comunes podíamos encontrar caballos, ciervos y distintos tipos de mamíferos de gran tamaño como elefantes, rinocerontes y bisontes. Así mismo había gran variedad de peligrosos depredadores que rivalizaban con el ser humano por la consecución de piezas, o que incluso se alimentaban de estos cuando se daba la oportunidad. Estamos hablando de lobos, zorros, osos de gran tamaño he incluso de criaturas tan temibles como los tigres diente de sable y las panteras nivales. Los seres humanos, desarrollaron distintas técnicas de caza con las que atrapar a toda esta diversidad de piezas. Más adelante dedicaremos un capitulo completo al bestiario en el que trataremos con más detalle las distintas criaturas con las que el ser humano podía encontrarse.